La Calma “Estadio interno de paz, solo soy aquí y ahora”
Para iniciar este blog propongo que revisemos en ¿ qué grado usamos el poder de parar?, ese poder que se aplica cuando bajo un ritmo y me detengo en la carrera de la cotidianidad y así puedo alejarme por un momento de mis creencias y actitudes de siempre; pues comprender con claridad ayuda a que mi sabiduría tome mis decisiones.
Las emociones son un tesoro que tenemos que comprender, amar y venerar, por ello es importante reconocer nuestras emociones respetarlas y escucharlas; porque afuera hay mucho ruido y mucho acelere, por ello es vital ir más despacio, conectarnos con nuestra respiración, con el corazón y con las emociones; ya que para conectar con las emociones necesitamos andar un poquito más despacio porque lo rápido se va al lugar de los pensamientos, mucho hemisferio izquierdo, concentrando todo en el orden, lo que hay que aprender, lo racional y resulta que lo emocional necesita otra velocidad.
Por ello, te invito a que bajes un cambio, te sientes y experimentes la escucha compasiva con tu pareja, tus hij@s y tu familia para conectarte con ellos sinceramente desde otro lugar, para eso necesitas cuidar tu energía porque cuando estamos acelerados no hacemos las cosas bien, poniéndonos en riesgo y con la posibilidad de estrellarnos, te invito entonces a que cuides tu energía y conectes sin apuros con la calma.
Sabemos que la realidad del día a día es un acelere continuo, el ruido de la calle, los autos tocando bocina, todos caminando muy rápido como si estuviéramos en constante acelere, (el tiempo es dinero dice la Modernidad) pero la verdad no por más velocidad que llevemos haremos más, porque para sentir al otro, para sentir mi propio centro emocional, psíquico, mental y espiritual tengo que bajar el acelere.
Bajar ese ritmo nos permitirá escuchar cómo se siente la otra persona, preguntarle ¿Cómo está? ¿Qué necesita? un espacio que no se puede generar si estamos a las carreras, para ello es importante buscar espacios de quietud, tranquilizarte para poder acompañar y conectar con los demás, por tanto te invito a que siembres la atención plena, esa calidad en el darse cuenta, porque si entrenamos la atención tendremos gasolina para la consciencia y podremos enfocarnos en la verdad y en hacer lo que es bueno para todos. La atención plena, nos ayuda a mejorar el autoconocimiento, la autogestión de las emociones, la consciencia sensorial y la toma de decisiones, pues si así lo hacemos, lograremos atención amorosa para el mundo. Como dice Dc. Richard Davidson el Mindfulness es entre otras cosas, recordarnos al otro.
La calma y la tranquilidad son estados naturales de las personas, tenemos esa posibilidad porque es nuestro derecho divino de nacimiento, estar en paz, estar aquí y ahora. Por eso te invito a que practiques meditaciones guiadas, en especial la meditación y los pares de Mindfulness (y otras técnicas) basada en la meditación de la respiración y visualizaciones que nos ayuden a fortalecer la compasión, encontraras una muy especial en el siguiente link
Sonríe con el corazón y cada célula lo sentirá
Respira despacio
Acompaña la respiración
Regresa a ti tu atención.
Busca la calma
Busca un propósito para este día
Te invito a disfrutar y a ser positivo.
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Abrazos de luz.
María Isabel Botero Botero
Licenciada en Psicología
Psicodramatista, especialista en Mindfulness y Arte terapia
Fundadora de la Comunidad Semillas de Buenestar


